Acupuntura: qué dice realmente la ciencia sin perder la sabiduría de Oriente

 

Ilustración de una sesión de acupuntura con agujas aplicadas sobre la espalda, inspirada en la medicina tradicional china y la investigación científica moderna, en un ambiente sereno con elementos orientales.

Acupuntura: entre la sabiduría médica oriental y la evidencia científica contemporánea

Una mirada respetuosa y crítica sobre sus fundamentos, mecanismos, beneficios y límites.

Por Fabián Pardón Mg.

Resumen

La acupuntura es una práctica terapéutica surgida dentro de la medicina china y desarrollada durante siglos en diferentes regiones de Asia. Su fundamento tradicional se basa en una comprensión dinámica del organismo, expresada mediante conceptos como qi, yin y yang, meridianos y diferenciación de patrones.

La investigación contemporánea ha encontrado que la estimulación mediante agujas puede producir respuestas nerviosas, locales y centrales relacionadas principalmente con la modulación del dolor. La evidencia clínica más consistente se concentra en ciertas formas de dolor crónico, artrosis, migraña y cefalea tensional. Para muchas otras indicaciones, los resultados son todavía variables o insuficientes.

Comprender la acupuntura exige evitar dos extremos: rechazarla únicamente porque sus conceptos no coinciden con el lenguaje biomédico moderno, o aceptar sin evaluación todas las afirmaciones realizadas en nombre de la tradición. Una integración responsable debe respetar su marco cultural, estudiar sus resultados con métodos adecuados y mantener criterios claros de eficacia, seguridad y honestidad terapéutica.

Más que colocar agujas

Cuando se habla de acupuntura suele imaginarse simplemente la introducción de agujas finas en determinados puntos del cuerpo. Sin embargo, en su contexto original, la técnica forma parte de un sistema médico mucho más amplio.

La medicina china tradicional observa a la persona como una red de relaciones. No se limita a preguntar dónde duele, sino que considera cómo se relaciona ese dolor con:

  • el sueño;
  • la digestión;
  • el cansancio;
  • las emociones;
  • la sensibilidad al frío o al calor;
  • la respiración;
  • el apetito;
  • la sudoración;
  • la lengua;
  • las características del pulso;
  • la constitución general del paciente.

Esta información se organiza mediante la llamada diferenciación de patrones. El objetivo no es solamente asignar el nombre de una enfermedad, sino reconocer la configuración particular mediante la cual el desequilibrio se manifiesta en esa persona.

Por ese motivo, dos pacientes que reciben el mismo diagnóstico biomédico pueden ser tratados con combinaciones diferentes de puntos. Del mismo modo, dos enfermedades consideradas distintas por la medicina moderna podrían compartir parcialmente un mismo tratamiento tradicional si presentan un patrón semejante.

La Organización Mundial de la Salud ha publicado una terminología internacional destinada a preservar y normalizar estos conceptos sin reducirlos forzosamente a categorías biomédicas occidentales [1].

"Símbolo tradicional del yin y el yang en blanco y negro sobre un fondo de tinta de estilo oriental, representando el equilibrio, la armonía y la complementariedad de las fuerzas opuestas en la filosofía china."


Yin y yang: una lógica de complementariedad

Yin y yang suelen describirse como fuerzas opuestas. No obstante, dentro del pensamiento chino representan ante todo aspectos complementarios y relativos de una misma realidad.

Pueden expresar relaciones como:

  • reposo y actividad;
  • interior y exterior;
  • enfriamiento y calentamiento;
  • conservación y transformación;
  • descenso y ascenso;
  • estructura y función.

Nada es completamente yin o completamente yang. Una característica puede ser yin respecto de una referencia y yang respecto de otra. Asimismo, ambos aspectos se contienen, se regulan y pueden transformarse mutuamente.

Desde este marco, la salud no equivale a una inmovilidad perfecta, sino a la capacidad del organismo para adaptarse sin perder su equilibrio funcional. La enfermedad aparece cuando una relación se vuelve excesiva, insuficiente, bloqueada o descoordinada.

Esta lógica no debe traducirse de manera automática como si yin fuera el sistema parasimpático y yang el sistema simpático. Puede haber analogías parciales, pero no se trata de equivalencias exactas.

"Representación artística del concepto de qi (chi) en la medicina tradicional china, mostrando a una persona en meditación rodeada por un flujo luminoso de energía vital en un paisaje oriental sereno."


¿Qué significa realmente qi?

El término qi suele traducirse como “energía vital”. Esta traducción puede llevar a imaginar una energía física aún no descubierta que circularía por el cuerpo.

En realidad, qi posee significados diferentes según el contexto. Puede referirse a:

  • movimiento;
  • respiración;
  • capacidad funcional;
  • transformación;
  • vitalidad;
  • nutrición;
  • defensa;
  • actividad de una parte del organismo;
  • interacción entre el cuerpo y el ambiente.

Por lo tanto, puede entenderse como una categoría funcional utilizada históricamente para describir procesos que no podían ser medidos con los recursos técnicos disponibles.

La investigación moderna no ha identificado una forma de energía física que se corresponda íntegramente con el qi. Sin embargo, la ausencia de esa correspondencia no vuelve inútil al concepto dentro de su sistema de origen.

Puede pensarse como un modelo explicativo histórico: una forma de organizar observaciones sobre movimiento, regulación y vitalidad. Su valor no depende necesariamente de que represente una sustancia anatómica.

"Ilustración anatómica de los meridianos de la medicina tradicional china, mostrando los principales canales energéticos distribuidos a lo largo del cuerpo humano."


Meridianos: ¿estructuras físicas o mapas funcionales?

Los meridianos constituyen uno de los elementos más conocidos de la acupuntura. Tradicionalmente se los describe como vías mediante las cuales circulan el qi y la sangre, y como conexiones entre regiones superficiales, funciones internas y manifestaciones clínicas.

Hasta el momento, no se ha demostrado que sean conductos anatómicos diferenciados comparables con nervios o vasos sanguíneos.

Sin embargo, esto no significa que los puntos sean necesariamente arbitrarios. Algunos se localizan cerca de:

  • trayectos nerviosos;
  • puntos motores musculares;
  • uniones entre músculos y tendones;
  • zonas de alta sensibilidad;
  • planos del tejido conjuntivo;
  • regiones con abundante inervación.

La correspondencia no es completa ni permite afirmar que “los meridianos son los nervios”. Más razonablemente, los meridianos pueden considerarse mapas clínicos y funcionales desarrollados a partir de observaciones corporales acumuladas.

El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa de Estados Unidos ha señalado que la relación entre los puntos tradicionales y sus posibles correlatos anatómicos o fisiológicos continúa siendo un campo abierto de investigación [2].

Los órganos de la medicina china no son solamente órganos anatómicos

En la medicina china, expresiones como “Hígado”, “Bazo”, “Riñón”, “Pulmón” o “Corazón” no siempre se refieren exclusivamente a las estructuras anatómicas que llevan esos nombres.

Cada término puede representar un sistema funcional más amplio.

Por ejemplo, el “Bazo” tradicional se vincula con la transformación de los alimentos, la distribución de nutrientes, ciertas formas de cansancio y algunos patrones de acumulación de humedad. No se limita al órgano linfático denominado bazo por la anatomía moderna.

De forma semejante, el “Hígado” tradicional se relaciona con la regulación del movimiento, la circulación funcional y determinados patrones emocionales o musculares. Esto no significa que una alteración tradicional del “Hígado” equivalga necesariamente a una enfermedad hepática.

Interpretar los nombres tradicionales de manera estrictamente anatómica genera confusión y puede llevar a diagnósticos erróneos.

¿Cómo se decide un tratamiento?

El acupuntor tradicional no selecciona los puntos únicamente por la localización del síntoma. Primero intenta reconocer el patrón general.

El tratamiento puede orientarse a:

  • fortalecer una función considerada insuficiente;
  • movilizar aquello que se interpreta como estancado;
  • dispersar una actividad excesiva;
  • regular funciones descoordinadas;
  • calentar un patrón de frío;
  • aliviar un patrón de calor;
  • favorecer la circulación de qi y sangre.

La combinación puede incluir puntos cercanos al dolor, puntos alejados pertenecientes al mismo recorrido tradicional y puntos destinados a modificar el estado general.

Además, no existe una única acupuntura. Las tradiciones china, japonesa, coreana y vietnamita desarrollaron estilos diferentes. Algunas utilizan inserciones profundas; otras prefieren una estimulación superficial. También varían la manipulación, la cantidad de agujas y la duración del tratamiento.

Esta diversidad representa una riqueza clínica, pero también dificulta su investigación mediante protocolos completamente uniformes.

¿Cómo podría actuar según la fisiología moderna?

Aunque la teoría tradicional y la biomedicina emplean lenguajes diferentes, la inserción de una aguja constituye un estímulo físico real.

Estimulación nerviosa

Las agujas pueden activar receptores de la piel, los músculos y el tejido conjuntivo. Estas señales llegan a la médula espinal y al cerebro, donde pueden modificar la manera en que se procesa el dolor.

Regulación descendente del dolor

El sistema nervioso posee circuitos capaces de disminuir o aumentar la transmisión dolorosa. La estimulación periférica puede activar mecanismos que reducen la intensidad con la que el dolor es percibido.

Liberación de mediadores

Se han observado modificaciones en sustancias relacionadas con la analgesia, como opioides endógenos y adenosina, además de señales locales asociadas con inflamación y circulación.

Influencia sobre el sistema nervioso autónomo

La acupuntura y la electroacupuntura se investigan por sus posibles efectos sobre funciones reguladas por los sistemas simpático y parasimpático.

Estimulación del tejido conjuntivo

La manipulación de la aguja produce una deformación mecánica local. Se ha propuesto que este fenómeno puede generar señales celulares y modificar temporalmente la tensión del tejido.

Respuesta cerebral y contexto terapéutico

Las expectativas, la confianza, el ambiente, el tiempo dedicado por el profesional y la explicación del tratamiento también pueden modificar la percepción del dolor.

Estos mecanismos no son necesariamente excluyentes. Una revisión sobre las bases contemporáneas de la acupuntura describe la interacción entre estimulación periférica, mediadores locales y regulación central [3].

El complejo problema del placebo

Una de las mayores dificultades para investigar la acupuntura consiste en diseñar un placebo verdaderamente inactivo.

En los ensayos clínicos se han utilizado:

  • agujas superficiales;
  • puntos diferentes de los tradicionales;
  • dispositivos que presionan sin penetrar;
  • agujas retráctiles;
  • estímulos mínimos.

Pero tocar o presionar la piel también puede activar receptores. Una aguja superficial colocada fuera del punto tradicional no es necesariamente fisiológicamente inerte.

Por eso, cuando la diferencia entre acupuntura real y simulada es pequeña, no siempre puede concluirse que ambas sean equivalentes a “no hacer nada”.

También interviene la pregunta que se desea responder:

  • Comparar con ningún tratamiento permite evaluar el beneficio del procedimiento completo.
  • Comparar con una técnica simulada intenta aislar el efecto específico de los puntos y de la penetración.
  • Comparar con otro tratamiento activo permite saber cuál ofrece mayor utilidad práctica.

Cada comparación responde una pregunta diferente.

¿Qué muestra la evidencia para el dolor crónico?

El campo mejor estudiado es el dolor crónico.

Un metaanálisis de datos individuales publicado en The Journal of Pain reunió 39 ensayos y 20.827 pacientes con dolor lumbar o cervical, artrosis, cefalea crónica o dolor de hombro.

La acupuntura produjo mejores resultados que la ausencia de tratamiento y mostró una ventaja más pequeña frente a la acupuntura simulada. Parte del beneficio se mantuvo después de finalizar las sesiones [4].

Este resultado permite una interpretación equilibrada:

  • la acupuntura puede producir un efecto clínico real;
  • la magnitud media del efecto específico suele ser modesta;
  • el contexto terapéutico contribuye al resultado;
  • la respuesta varía considerablemente entre personas.

El NCCIH considera que puede ser útil para determinadas condiciones dolorosas, aunque destaca que los resultados dependen del problema tratado y de la calidad de los estudios [5].

Resumen de la evidencia por indicación

Condición Evaluación general Lugar posible de la acupuntura
Dolor lumbar o cervical crónico Evidencia moderadamente favorable; beneficio generalmente pequeño Complemento de ejercicio, educación y recuperación funcional
Artrosis de rodilla Puede mejorar dolor y función en algunos pacientes Tratamiento sintomático complementario
Migraña Evidencia moderada para reducir la frecuencia de episodios Alternativa preventiva no farmacológica
Cefalea tensional Resultados favorables en formas frecuentes o crónicas Complemento preventivo
Dolor de hombro Posible beneficio, con variabilidad entre estudios Opción complementaria
Fibromialgia Evidencia baja o moderada y heterogénea Parte de un programa multimodal
Náuseas asociadas con tratamientos oncológicos Posible beneficio complementario Nunca debe reemplazar antieméticos
Insomnio y ansiedad Evidencia todavía limitada o heterogénea Apoyo para bienestar, no tratamiento único
Infertilidad No se ha demostrado de manera consistente que aumente los nacidos vivos Apoyo emocional, no sustitución del tratamiento reproductivo
Tabaquismo y obesidad Evidencia insuficiente o poco consistente No recomendada como tratamiento principal
Cáncer, infecciones o diabetes No existe evidencia de curación Solo posible alivio de síntomas bajo supervisión médica
"Ilustración comparativa de una articulación de rodilla sana y otra con artrosis, mostrando el desgaste del cartílago y los cambios degenerativos característicos."


Artrosis de rodilla

La artrosis no es únicamente desgaste del cartílago. El dolor también está condicionado por inflamación, fuerza muscular, sueño, actividad física y sensibilidad del sistema nervioso.

La acupuntura puede disminuir el dolor y mejorar la función en una proporción de pacientes. Sin embargo, no regenera el cartílago ni corrige deformaciones.

Su utilización resulta más razonable junto con:

  • fortalecimiento muscular;
  • actividad física adaptada;
  • educación sobre el dolor;
  • control del peso cuando corresponde;
  • medicación prudente;
  • evaluación traumatológica en casos avanzados.
"Ilustración de una persona con migraña, mostrando dolor intenso en un lado de la cabeza y una representación anatómica del cerebro relacionada con este trastorno neurológico."


Migraña

La revisión Cochrane sobre prevención de migraña encontró evidencia de calidad moderada de que la acupuntura puede reducir la frecuencia de los episodios. La diferencia frente a la atención habitual fue mayor que frente a procedimientos simulados [6].

Puede considerarse especialmente cuando:

  • la medicación preventiva produce efectos adversos;
  • existen contraindicaciones;
  • el paciente prefiere una estrategia no farmacológica;
  • se mantiene un seguimiento neurológico adecuado.

No debe utilizarse para evitar la evaluación de una cefalea nueva, súbita, progresiva o acompañada de signos neurológicos.

Cefalea tensional

Cochrane concluyó que la acupuntura puede ser útil para prevenir cefaleas tensionales frecuentes o crónicas, aunque señaló que todavía se necesitan mejores comparaciones con otros tratamientos activos [7].

Esto no significa que todas las personas respondan ni que la acupuntura sea necesariamente superior a las alternativas disponibles. Significa que puede ofrecer una opción razonable dentro de un tratamiento individualizado.

"Ilustración de una persona con fibromialgia, destacando múltiples puntos de dolor corporal y la distribución generalizada de las zonas sensibles características de este síndrome."


Fibromialgia

La fibromialgia combina dolor generalizado, cansancio, alteración del sueño e hipersensibilidad.

Una revisión de ensayos controlados encontró posibles mejorías de corto plazo en dolor y calidad de vida, pero con una heterogeneidad considerable y evidencia de calidad baja a moderada [8].

En esta condición, la acupuntura debería formar parte de un abordaje más amplio que incluya:

  • ejercicio progresivo;
  • cuidado del sueño;
  • educación sobre el dolor;
  • tratamiento de comorbilidades;
  • apoyo psicológico cuando sea necesario.

Náuseas y tratamientos oncológicos

La estimulación del punto conocido como pericardio 6, ubicado en la cara interna del antebrazo, ha sido estudiada para el control de algunas formas de náuseas.

Puede considerarse como complemento en determinados pacientes, pero no debe reemplazar los medicamentos antieméticos indicados durante la quimioterapia ni otras medidas de soporte.

Asimismo, el uso en pacientes con cáncer requiere coordinación con el equipo tratante, especialmente si existen defensas bajas, trastornos de coagulación o alteraciones de las plaquetas.

¿Puede tratar ansiedad, depresión o insomnio?

Algunas personas experimentan relajación, mejoría del sueño o reducción de la tensión durante el tratamiento.

La consulta pausada, la atención corporal y la relación terapéutica pueden contribuir a ese bienestar. Estos efectos no son irreales por depender parcialmente del contexto.

Sin embargo, la evidencia todavía no justifica utilizar la acupuntura como tratamiento único de:

  • depresión clínica;
  • trastornos graves de ansiedad;
  • crisis de pánico;
  • insomnio persistente asociado con enfermedades médicas o psiquiátricas.

En estas situaciones puede funcionar como complemento, pero no debe desplazar la psicoterapia, la evaluación médica o los medicamentos cuando están indicados.

Lo que la evidencia no permite afirmar

No existe sustento científico suficiente para decir que la acupuntura por sí sola cure:

  • cáncer;
  • diabetes;
  • infecciones;
  • epilepsia;
  • enfermedades autoinmunes;
  • demencias;
  • enfermedad de Parkinson;
  • hipertensión persistente;
  • lesiones estructurales graves;
  • enfermedades genéticas;
  • infertilidad causada por obstrucciones o alteraciones anatómicas.

En algunas de estas condiciones puede ayudar a manejar dolor, náuseas, cansancio o ansiedad. El alivio de un síntoma no equivale a la curación de la enfermedad.

Seguridad: una práctica valiosa también debe reconocer sus riesgos

La acupuntura suele ser segura cuando es realizada por un profesional debidamente formado que utiliza agujas estériles y descartables.

Los efectos adversos más frecuentes son leves:

  • dolor transitorio;
  • pequeño sangrado;
  • hematomas;
  • mareo;
  • somnolencia;
  • debilidad momentánea.

Las complicaciones graves son poco frecuentes, pero pueden ocurrir:

  • infecciones;
  • neumotórax;
  • lesión de órganos;
  • traumatismo nervioso;
  • sangrado importante;
  • agujas retenidas;
  • quemaduras producidas por moxibustión.

El NCCIH advierte que la utilización de agujas no estériles o una técnica incorrecta puede causar infecciones, perforaciones de órganos y lesiones del sistema nervioso [9].

La OMS ha establecido estándares internacionales de formación y práctica para reducir estos riesgos y mejorar la calidad profesional [10], [11].

¿Quiénes necesitan precauciones especiales?

La decisión debe evaluarse cuidadosamente en personas con:

  • tratamiento anticoagulante;
  • trastornos de coagulación;
  • inmunosupresión;
  • infección cutánea;
  • linfedema;
  • cirugía reciente;
  • embarazo;
  • alteraciones graves de sensibilidad;
  • marcapasos, cuando se utiliza electroacupuntura;
  • plaquetas o glóbulos blancos muy bajos.

También es importante informar todos los medicamentos y antecedentes clínicos antes de comenzar.

Señales de alarma frente a una práctica irresponsable

Conviene desconfiar de quien:

  • promete curar cualquier enfermedad;
  • solicita abandonar medicamentos;
  • desaconseja análisis o diagnósticos médicos;
  • atribuye todos los síntomas a bloqueos energéticos;
  • garantiza resultados;
  • propone sesiones indefinidas sin evaluar objetivos;
  • reutiliza agujas;
  • no explica los riesgos;
  • interpreta cualquier empeoramiento como una “crisis curativa”;
  • vende preparados sin informar claramente su composición.

El respeto por una tradición no exige aceptar prácticas inseguras ni afirmaciones imposibles de comprobar.

¿Existe un sesgo occidental en la investigación?

La ciencia no pertenece exclusivamente a Occidente. Investigadores de China, Japón, Corea y otros países participan activamente en la investigación moderna sobre acupuntura.

Sin embargo, los estudios pueden contener sesgos culturales y metodológicos.

Un ensayo que aplica exactamente los mismos puntos a todos los pacientes es fácil de comparar, pero puede representar de manera incompleta la práctica tradicional, que suele individualizar el tratamiento.

A la vez, la tradición también puede estar expuesta a otros sesgos:

  • otorgar autoridad excesiva a textos antiguos;
  • registrar más los éxitos que los fracasos;
  • interpretar cualquier resultado como confirmación;
  • mantener explicaciones que no pueden ser refutadas;
  • resistirse a modificar prácticas arraigadas.

La investigación más justa no debe favorecer automáticamente a un sistema sobre otro. Debe preguntarse qué funciona, para quién, en qué condiciones, con qué riesgos y con qué magnitud de beneficio.

Tradición y ciencia no necesitan ser enemigas

La medicina china aporta una mirada relacional y personalizada. La biomedicina aporta métodos para medir mecanismos, comparar tratamientos y detectar riesgos.

Ninguna persona debería verse obligada a elegir entre ambas como si fueran identidades enfrentadas.

Una integración responsable puede reconocer que:

  • la experiencia clínica acumulada merece ser estudiada;
  • los conceptos tradicionales poseen coherencia dentro de su propio sistema;
  • no todos esos conceptos representan estructuras físicas;
  • la eficacia debe evaluarse para cada indicación;
  • la seguridad debe ser una prioridad compartida;
  • el alivio sintomático puede ser valioso aunque no implique curación;
  • ninguna tradición está exenta de revisión.

Cómo utilizar la acupuntura de manera responsable

Antes de comenzar conviene establecer un objetivo concreto:

  • disminuir la intensidad del dolor;
  • reducir los días con cefalea;
  • mejorar la movilidad;
  • dormir mejor;
  • utilizar menos medicación de rescate;
  • recuperar una actividad cotidiana.

También es conveniente registrar la situación inicial y reevaluarla después de un número limitado de sesiones.

Cuando no aparece una mejoría significativa, prolongar indefinidamente el tratamiento resulta difícil de justificar.

La acupuntura debería complementar, y no sustituir, las intervenciones necesarias: diagnóstico médico, actividad física, rehabilitación, medicamentos o apoyo psicológico.

Conclusión

La acupuntura es una tradición médica compleja que no puede reducirse a la idea de colocar agujas ni descartarse simplemente porque utiliza conceptos diferentes de los biomédicos.

El qi, el yin-yang, los meridianos y la diferenciación de patrones forman parte de un modelo histórico, dinámico y relacional del organismo. Estos conceptos deben comprenderse dentro de su cultura y no traducirse apresuradamente como equivalentes de nervios, hormonas o formas de energía física.

Al mismo tiempo, el respeto cultural no obliga a considerar demostradas todas las afirmaciones tradicionales.

La evidencia contemporánea indica que la acupuntura puede proporcionar un beneficio pequeño o moderado en algunas formas de dolor crónico, artrosis, migraña y cefalea tensional. Para otras indicaciones, los resultados son inciertos o insuficientes.

Su lugar más razonable es el de una herramienta complementaria, aplicada por profesionales competentes, con objetivos medibles y sin abandonar tratamientos eficaces.

Quizás la mejor pregunta no sea si la medicina oriental debe imponerse sobre la occidental o viceversa. La pregunta verdaderamente útil es qué puede aportar cada forma de conocimiento para aliviar el sufrimiento humano de manera segura, honesta y respetuosa.

Referencias

  1. World Health Organization. WHO international standard terminologies on traditional Chinese medicine. Geneva: WHO; 2022. Consultar fuente .
  2. National Center for Complementary and Integrative Health. Gathering data points for acupuncture research. Bethesda: National Institutes of Health. Consultar fuente .
  3. Lin JG, Kotha P, Chen YH. Understanding acupuncture application and mechanisms. Am J Transl Res. 2022;14(3):1469-1481. Texto completo .
  4. Vickers AJ, Vertosick EA, Lewith G, et al. Acupuncture for chronic pain: update of an individual patient data meta-analysis. J Pain. 2018;19(5):455-474. PubMed . DOI: 10.1016/j.jpain.2017.11.005 .
  5. National Center for Complementary and Integrative Health. Acupuncture: effectiveness and safety. Bethesda: National Institutes of Health. Consultar fuente .
  6. Linde K, Allais G, Brinkhaus B, et al. Acupuncture for the prevention of episodic migraine. Cochrane Database Syst Rev. 2016;(6):CD001218. Cochrane . DOI: 10.1002/14651858.CD001218.pub3 .
  7. Linde K, Allais G, Brinkhaus B, et al. Acupuncture for the prevention of tension-type headache. Cochrane Database Syst Rev. 2016;(4):CD007587. Cochrane . DOI: 10.1002/14651858.CD007587.pub2 .
  8. Zhang XC, Chen H, Xu WT, Song YY, Gu YH, Ni GX. Acupuncture therapy for fibromyalgia: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. J Pain Res. 2019;12:527-542. PubMed . DOI: 10.2147/JPR.S186227 .
  9. National Center for Complementary and Integrative Health. Traditional Chinese medicine: what you need to know. Bethesda: National Institutes of Health. Consultar fuente .
  10. World Health Organization. WHO benchmarks for the practice of acupuncture. Geneva: WHO; 2021. Consultar documento .
  11. World Health Organization. WHO benchmarks for the training of acupuncture. Geneva: WHO; 2021. Consultar documento .

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